La atención en el estilo

La atención en el estilo

La moda es ligera, fluida, sensible a los cambios, fluye rápidamente como la sociedad líquida descrita por el gran filósofo y sociólogo Zygmunt Bauman, que a través de su análisis nos muestra como leer e ir más allá de los comportamientos cotidianos.
La capacidad de comunicar a los demás quiénes somos exige también saber escoger un estilo, una individualidad, por ejemplo, a través de la elección de vestidos y accesorios que nos hagan sentir especiales, capaces de activar un cambio deseado, continuo y constante.
Gracias a la moda podemos reinventarnos cada día y cambiar nuestra identidad.
Compramos moda para sentirnos únicos, diferentes de los demás, y al mismo tiempo, para sentirnos parte de un grupo. Los objetos que poseemos y exhibimos en la vida real o en las redes sociales nos hacen sentirnos iguales o mejores que los demás.
La moda seduce, crea deseo, y apenas lo hemos satisfecho, se nos presenta uno nuevo.
En cada cambio de estación sentimos ese deseo de renovarnos. Sin lugar a dudas, la moda contribuye a alimentar nuestra felicidad y nuestra autoestima.

La película de Olivier Assayas del 2016, Personal Shopper, con Kristen Stewart como protagonista, observa atentamente el concepto de mundo líquido: un film sobre la invisibilidad, o mejor dicho, sobre el contraste entre lo que se cree ver (en el periódico, en la comunicación en general, en la ensordecedora afirmación de uno mismo) y lo que sucede lejos de nuestra percepción y bajo el incesante martilleo de las notificaciones, las redes sociales o nuestros propios alter ego digitales.
En la película, Maureen es una joven americana que tiene el encargo, en cuanto que personal shopper, de elegir vestidos ideales para una exigente estrella, de nombre Kyra. Maureen también tiene el don de comunicarse con los espíritus y esperar una señal, que siempre llega en forma de SMS, desde un remitente desconocido.:-)

En esta cita virtual con Marcolin Eyewear no habrá un personal shopper normal para acompañaros en las compras online, ni decidirá por vosotros qué debéis vestir. Vuestra personal shopper será una guía emocional que os acompaña en un tour de inspiración entre maravillosas marcas del eyewear. El objeto de vuestros deseos será unas preciosas gafas, indispensables para definir el estilo, o para sentirse bien en todas las ocasiones. Esta especial guía, que os ayudará a escoger vuestro eyewear favorito, recibe constantes inputs desde el mundo de la moda, tanto para mejorar vuestra imagen como para crear una nueva. Todo ello a través de consejos de estilo orientados a una combinación original, pero sin perder nunca vuestras propias características estéticas.

Durante los últimos años, la difusión de una cultura siempre atenta a la celebración de la individualidad ha transformado las gafas: desde un instrumento visual al maravilloso accesorio de belleza, promoviendo de este modo a través de una buena vista el atractivo que transmitimos a los demás cuando nos miran. Por eso, en el fabuloso juego de la comunicación, donde todos deberíamos ser maestros para ser todos ganadores, las gafas representan un accesorio que percibimos antes que los zapatos, un cinturón o un bolso. El primer encuentro con nuestro interlocutor es siempre a través de los ojos, y si los ojos no están bien vestidos, es peor aún que ir mal vestido.
Hay muchos argumentos para elegir las gafas, pero siempre hay que tener en cuenta nuestro diagnóstico clínico visual, pues influye en el tipo de montura que debemos escoger. La miopía nos lleva a elegir gafas más pequeñas y redondeadas, del tipo pantos, que por otro lado, marca una tendencia actual muy apreciada en todo el mundo.

Durante esta temporada, las gafas redondeadas dominan la escena. Hasta hace pocos años, la forma redonda tipo Harry Potter, el joven mago un poco atormentado por los cambios de la adolescencia, no terminaba de convencer a las personalidades más inseguras. Actualmente, la sed de innovación entusiasma a todos, y se buscan gafas estilo Steve Jobs, para conseguir una imagen intelectual y sofisticada. Así ha entrado el modelo pantos en la vida común, dejando espacio sin embargo a los acetatos, ya sean robustos o ligeros, como demuestran las celebrities que caminan sobre la alfombra roja. Este tipo de gafas, que tan bien sientan a las caras menos rectangulares, aumentan la apariencia de los ojos pequeños y dan más volumen a los labios sutiles.

Las colecciones Web proponen a menudo gafas tipo pantos, que también en los modelos con mezcla de materiales, en acetato o retro, son gafas que se pueden vestir en todas las ocasiones de la vida cotidiana, pues también se pueden convertir en gafas de sol graduadas o aplicarles lentes fotocromáticas, que se oscurecen en función de la intensidad de la luz.

Sin embargo, el pantos no es la única alternativa para una visión óptima de lejos. Los modelos puffy de Moncler, de formas suaves e inspirado en sus icónicos abrigos de plumas, se han convertido en uno de los modelos de gafas mas funcionales y estilosos. Se presenta con una perfecta combinación entre el acetato espeso (más ligero del normal) el acetato suave (más vaporoso). Su atractivo nace también de las varillas bicolores y de los volúmenes color negro, particularmente interesantes en pieles frías e intensas (para entendernos, tipo Demy Moore) y expresa una coherencia con las gafas cosméticas de colores contrastantes, que gracias a sus matices ligeros o la tonalidad monocolor, se pueden vestir tanto en la oficina como haciendo shopping por la tarde, siempre que el sol no sea tan intenso que no sea necesario protegerse de los rayos uva. Conjunta a las mil maravillas con jeans, sneakers, gabardinas de piel o abrigos plumas de la estación fría, así como con trajes negros ajustados y tacón alto. El modelo puffy nos aporta un look atemporal sin renunciar al carácter único de sus detalles.

Quien desea un look más trendy, debe prestar atención al modelo Atticus de Tom Ford, el modelo más cool para el invierno 2018-19, inspirado en el personaje de Gregory Peck en la película “Matar a un ruiseñor”, considerado el héroe más grande de la historia del cine americano. Atticus presenta dos tendencias en un solo modelo de gafas: forma boxy, poco regular, con geometrías audaces y alma de esquiador que afronta un temporal. Si el año pasado bastaba vestir geometrías simples para estar a la moda, como formas rectangulares, hexagonales o cuadradas, este año la moda da un nuevo giro y llega en el momento justo para proteger los ojos no sólo del frío, sino también del viento y el polvo. Un modelo masculino que aprecian también las mujeres más audaces y que presenta lentes super-mirror. Atticus se adapta de maravilla a caras más alargadas, y no pasa tampoco desapercibido en rostros más redondeados, gracias a sus proporciones exageradas.

El otoño/invierno 2018-19 emplea geometrías que tienen el aspecto de verdaderas arquitecturas: lo podemos ver tanto en los accesorios como en el mobiliario, en el original diseño de las nuevas chaquetas para vestir en ocasiones muy especiales. Algunos estilistas del star system y muchas y diferentes marcas están lanzando boxy bags, y viendo el éxito que tienen, esta tendencia parece haber conquistado importantes adhesiones.

Sin embargo, hay muchas novedades para quien desea renovar su colección de gafas. Marcolin Eyewear ha pensado también a las mujeres que adoran la joyería bling-bling, esas mujeres que adoran brillar para mostrar su luz propia. La fría estación se caracteriza por los ornamentos y todo aquello que destaca en torno a la cabeza: sombreros, turbantes, formas barrocas, pendientes, collares… Os imagináis a María Antonieta en los tiempos de Versalles? Esa exuberancia nacida tras la muerte del cónyuge, el rey Luis XIV, transformó un estilo barroco, atrevido y exagerado en un estilo rococó, más frívolo y ostentoso. La propia exageración y elegancia del rococó, rico en ornamentos y decoraciones arabescas, es una tendencia que encuentra una singular interpretación en Swarovski.

La marca, que produce su Eyewear en la casa Marcolin, propone esta tendencia y la hace visible en la superficie de muchos de sus modelos. El efecto “glitter” se ha transformado en una armonía preciosa de cristalitos que caracterizan la apariencia de unas gafas totalmente extraordinarias. En la colección Atelier, los frontales presentan verdaderos bordados, convirtiendo estos modelos en auténticas gafas de encaje.

Un Must Have de esta estación es lo que los ingleses llaman el “blinged out shades”, que propone el tema “embroidering”, es decir, el bordado: muchos estilistas están proponiendo esta tendencia en vestidos y accesorios, como zapatos y bolsas: tampoco podía faltar en las gafas, que deben vestirse con prendas más minimales, para que puedan resaltar, o bien con un look más elaborado y extravagante, para dar vida a las tonalidades con una cierta teatralidad en clave estrictamente femenina.
Una boda, un evento donde se solicita una exclusiva elegancia, o una relajante tarde de sábado en la ciudad son ocasiones perfectas para vestir unas gafas así de especiales. El violeta se combina perfectamente con todas las tipologías cromáticas, por ejemplo con el color de pelo rubio o castaño, pasando por tonalidades más cobrizas. El frontal chic con lentes que tienden a tonalidades de melocotón aportan sofisticación al aspecto rubio, mientras que el modelo oscuro con bordados de cristales color champagne presenta una declinación de color más universal.

Mientras que el otoño se hace cada vez más intenso, en los colores de la naturaleza, en los ritmos de la vida y del trabajo, llega el momento ideal de la metamorfosis a través de las gafas perfectas, para poder sentirse diferentes en un momento diverso. Porque en la diversidad reside la verdadera e insuperable belleza.